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¿COMO MEDITAR?

20.08.2013 11:51

Cuando un alumno desea comenzar a meditar, las dudas que se le plantean son en general comunes a las de todos: ¿Hay que poner la mente en blanco?. ¿Hay que imaginarse una pared frente a nosotros?. ¿Meditar es pensar en nada?...

La respuesta es no. Es importante entender que el proceso de meditación no esta aislado de las cuestiones cotidianas. No significa entrar en ninguna cosa extraña ni tener experiencias paranormales.

 

Para comenzar con la práctica, lo primero que el alumno tiene que tener en cuenta es el llamado interior, el deseo de lograr un momento de paz, interiorización, y por sobre todas las cosas el deseo de auto-observarse. Meditar es encontrarse con uno mismo en un terreno absolutamente puro. Seguramente cuando cerremos los ojos por primera vez en este ejercicio notaremos una avalancha de pensamientos e imágenes en nuestra mente. La idea es entrar en contacto con esto que se nos presenta en forma totalmente neutral, sin elaborar ningún concepto  ni juicio de valor al respecto.

 

Supongamos que nos otorgan la tarea de limpiar una habitación llena de basura y suciedad pegada, porque hace mucho tiempo que nadie entra en ella. Lo primero que haremos es abrir las puertas, las ventanas y “observar”. Cuando entendemos de qué tipo de mugre se trata, iremos en busca de los productos adecuados para deshacernos de ella. Algunas cosas las sacaremos rapido, otras no tanto, lo que nos requerirá doble esfuerzo, pero con el tiempo nuestra habitación se encontrará más limpia y solo tendremos que repasarla. Más adelante, seguramente tendremos ganas de pintarla y decorarla para que luzca más bonita.

 

Con la meditación sucede lo mismo. La suciedad seria el sufrimiento, los miedos, los apegos… en fin, nuestras actitudes negativas. El producto de limpieza, en tanto, seria “el darse cuenta” a través de la observación correcta. Si podemos entender de donde vienen las cosas, podemos actuar sobre ellas y modificarlas. La decoración estaría vinculada con las ganas de cambiar de actitud; por supuesto algunas formas de sufrimiento o bloqueos nos costarán mucho más, pero si abrimos nuestras “ventanas y puertas” y alineamos la voluntad, tarde o temprano el cambio se concretará. No debemos olvidarnos que meditar es un ejercicio cotidiano y que no trae soluciones mágicas. Todo está dentro de nosotros, sólo nuestro estado mental hará que las cosas cambien para mejor. La meditación sólo es una herramienta para la acción, pues está en cada uno las ganas de ejercitarse para obtener la felicidad.

 

La meditación y la relajacion nos conducen directamente hasta nuestra naturaleza pura y nos permite descubrir su condición despierta, siempre presente en cada momento de nuestra vida.

Al principio podemos pensar que la meditación es algo externo a nosotros, una experiencia que obtenemos, un hábito que adquirimos, o una disciplina que dominamos.

Sin embargo, la meditación no es una situación externa, sino que toma lugar dentro de nuestra mente: la naturaleza de la mente en su totalidad puede ser nuestra meditación.

Aunque nunca hayamos practicado la meditación puede que algunas veces nos hayamos sentido inspirados por sentimientos fuertemente positivos que conllevan una profunda satisfacción.

La meditacion y su proposito

En la meditación podemos aprender a prestar atención a dichos sentimientos, a comunicarnos plenamente con ellos, así como a cultivarlos y expandirlos.

Conforme los sentimientos de gozo y placer intrínsecos a la meditación se desarrollan, la mente, alerta e interesada, desea continuar.